INFORMAR SOBRE SALUD DESDE Y CON EL SUR
Algunas recomendaciones que debemos tener en cuenta todos los profesionales de la comunicación,
y sobre todo los que comunicamos desde el tejido de la solidaridad, es ofrecer desde una
nueva perspectiva una realidad más rica, constructiva y positiva. Propositiva y con soluciones,
donde indaguemos y mostremos las causas de la pobreza, la marginación, y sus posibles soluciones.
Y todo ello desde el respeto mutuo, la coherencia y la responsabilidad informativa. Y en este
punto cabe mencionar otra frase del gran Kapuscinski: "Creo que para ejercer el periodismo, ante
todo hay que ser un buen hombre, una buena mujer, buenos seres humanos. Las malas personas
no pueden ser buenos periodistas..."
Si además nos adentramos un poco más en la comunicación de información relacionada con el
sector sanitario, debemos tener en cuenta que las noticias deben apoyarse en una base con rigor
científico y exponerse con claridad para evitar informaciones simplistas, incorrectas o alarmistas.
Evitar la negatividad, contextualizar correctamente los hallazgos médicos, analizar con rigor las
estadísticas y cuidar al máximo la terminología.
También es aconsejable proteger la intimidad de las personas que padecen una enfermedad y evitar
imágenes escabrosas que creen confusión y puedan producir una alarma social innecesaria.
Y ya sabemos, mejor prevenir que curar, por tanto, es preferible informar sobre hábitos saludables
o sobre medidas preventivas con un enfoque positivo. La salud y el bienestar de las personas
dependen, en buena parte, de las conductas de prevención que se impulsen y lleven a cabo.
En cuanto al lenguaje, recordar que debemos utilizar un léxico correcto y hacer comprensible el
lenguaje científico, aclarar siempre las siglas y eliminar detalles demasiado técnicos o procesos
sofisticados, teniendo en cuenta los aspectos relacionados con la identidad de género y huyendo
del sensacionalismo.
Estas modestas pinceladas y pautas sobre buenas prácticas nos ayudarán a mejorar la comunicación
con la ciudadanía. Las ONG estamos comprometidas en esa tarea y damos un valor esencial
al apoyo de los medios de comunicación, porque ahora más que nunca necesitamos difundir
verdad y esperanza, para apoyar a una ciudadanía responsable y activa que aún no la ha perdido
y que cree posible legar a las nuevas generaciones otro mundo más justo y equitativo.




